miércoles, 1 de septiembre de 2010

Ensayo Respecto del Artículo: “BLOGS, Uso Participativo y Comunitario de Internet” por el articulista Romero López Camacho, publicado en la página http://www.sociedadinformacion.unam.mx.

A primera vista parecería un tema banal el referirnos a un simple blog, pero avistemos el tema desde una perspectiva social a la luz del derecho, y no así desde un punto de vista técnico, implicación que traerá como consecuencia el poder descubrir algunas de las implicaciones sociales, culturales y claro esta jurídicas que este medio de difusión puede llegar a tener.

Primero, tal y como lo hizo el articulista del cual tomamos el trabajo para desarrollar el presente, iniciemos por definir lo que es un blog, término que aunque pareciera hoy muy común entre las generaciones de jóvenes en el mundo, no es una palabra que toda persona comprenda en un primer acercamiento. Así que entendamos por blog , “un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente” .

Con base en esta definición, queda claro que en un lugar virtual al cual pueden ingresar personas desde sus computadoras, existe una gran cantidad de textos, los cuales obviamente fueron aportados por aquellos que decidieron utilizar esa plataforma para publicarlo, aunque no debemos dejar de lado el punto de la autoría de los trabajos, situación que junto con otras que se expondrán, serán el objetivo del presente ensayo.

Me parece que la manera más sencilla de hablar sobre el blog y sus implicaciones legales, es iniciar a través de un supuesto de verificación cotidiana en el internet, la creación de un blog. Pensemos que X es un estudiante de letras en el nivel licenciatura , quien por sugerencia de un maestro decide dar de alta un blog para sus trabajos, es decir, una bitácora de sus trabajos de desarrollo, durante el curso de una materia en específico.

Pues bien, hasta aquí todo es sencillo y realmente barato, lo único que necesitó el estudiante X, fue una conexión a internet para tener acceso a uno de los muchos proveedores de servicios de blog en la red, el cual sin mayores trámites, le otorgó un espacio virtual a su servicio, y cabe decir que además de esa opción de publicar textos, también le fue permitido publicar fotografías, imágenes, datos de contacto, actividades preferidas y hobbies, no sin pasar por alto el solicitar el envío de invitaciones a sus contactos, para integrarse a la comunidad de los blogs.

El estudiante X tuvo la oportunidad de publicar varios trabajos que a lo largo del semestre sirvieron como elementos de valoración académica, así como las fotos de su novia, del último viaje a Acapulco y del nuevo coche que su papá le había regalado para acudir a la Universidad; Así las cosas que no omitió comentar dentro de su información personal que era un estudiante de la gloriosa facultad de letras de la Universidad “Y”, reconocida por su alto nivel académico.

Al paso del tiempo la información que se iba acumulando en el blog, iba siendo cada vez más y de mayor calidad, sus trabajos escolares eran seguidos en este sitio, los cuales a su vez podían ser comentados por los visitantes, lo que a su vez permitía enriquecer con nuevas opiniones los trabajos que ahí se encontraban, obteniendo con esto un beneficio plus, además de obtener una calificación aprobatoria; la información personal no se podía quedar de lado, ya que a la par de las publicaciones, las constantes visitas de distintas personas al blog del estudiante X, lo habían convertido en alguien mas popular en la universidad, en la red, y claro, en su vida privada, ya que por sus fotos y publicaciones, era reconocido por personas ajenas al campus.

A mi parecer resulta suficiente esta historieta para enmarcar los aspectos sociales y jurídicos que deseo resaltar, en primer lugar, salta a la vista para cualquier abogado, que una vez que el estudiante X decidió publicar un blog, tuvo la necesidad de firmar un contrato virtual con algún prestador de este tipo de servicios, para lo cual no necesito ir a alguna oficina a firmar el contrato, solo tuvo que marcar el check box que decía “ACEPTO”, con lo cual otorgó su consentimiento para que el prestador de servicio además de brindarle el espacio, obtenga la autorización para hacer uso de la información contenida en el blog para otros fines, siempre y cuando no sean de lucro, y cuando digo toda la información, me refiero a las publicaciones, imágenes, fotografías, Etc.

Aunque parezca exagerado, bastaría revisar el apartado legal de cualquier blog, para conocer a cambio de que nos ofrecen los servicios, pero ¿Quién ha leído de principio a fin las condiciones de algún servicio gratuito contratado por internet? Y ahora si alguien lo leyó, ¿Quién entendió en su totalidad, o al menos los puntos más trascendentes el contenido del contrato?. Pues…. Bien por el que lo haya hecho, ya que la aplastante mayoría de las personas que contrataos servicios gratuitos por la red, solo damos aceptar para aminorar los tiempos de espera y acelerar los de instalación.

Bajo este contexto, que puede pasar con la información que X subió al blog, quizás mas adelante se la encuentre en algún otro sitio bajo la autoría de otra persona, quien podría haberlo registrado bajo la protección de los derechos de autor y ser el día de hoy el titular de los mismos, dejando al verdadero autor fuera de cualquier posibilidad de explotación y beneficio de la obra; o bien se pudiera dar el caso de que las fotos chuscas que X subió a su blog, se utilizaron para una campaña en la red referente a estudiantes con problemas de alcoholismo, campaña que tomo la foto de X cuando brindaba con sus amigos por la calificación que obtuvo por sus trabajos.

Seamos más exagerados, y pensemos que gracias a los datos que X aportaba a su blog, aunado a sendas fotografías de situaciones cotidianas en su vida familiar, escolar y amorosa, fueron utilizadas por una banda de secuestradores, quienes con la información que obraba en su blog, les permitió preparar un plan los suficientemente eficaz para poner a la familia de X en jaque y obtener un rescate por su liberación. Si no me creen, hagamos un ejercicio.

La información de un blog, puede ser útil para fines de extorsión, privación ilegal de la libertad, Etc. ya sea de manera aislada (una foto), o bien en conjunto (fotos, datos y comentarios); El trabajo de las bandas delincuenciales, es analizar toda esta información, para así generar patrones de vida, lo que les facilita su modus operandi, ya que así conocen el nivel económico, cultural, las costumbres, aficiones, círculos sociales y demás actividades cotidianas de la persona, y para muestra una foto comentada de X y sus amigos en un fin de semana en la casa de campo de Z que se encuentra en Cuernavaca Morelos.

Realmente parece inofensiva la foto y el comentario, pero de acuerdo a lo que hemos venido señalando, podemos reflexionar que X tiene un Minicooper color negro con rayas de meta blancas, que sus amigos se llaman A y Z, que la siguiente semana irán de nueva cuenta a jugar golf en el Club Santa Fe, Etc. Aunque todo esto es un supuesto, pensemos que aunado a lo anterior quien tiene profundos conocimientos de informática puede además tratar de agrandar y limpiar la imagen para ver la placa de circulación.

Sin ser alarmista, porque yo tengo un blog, me parece que se debe de tener mucho cuidado en la información que manejamos en la red respecto a nuestra vida privada, ya que la misma puede ser utilizada a nuestro favor, o bien en nuestra contra como es el caso que he señalado y del que el mundo fáctico se encuentra repleto.

Nada es totalmente malo ni bueno, y tal y como Sartori en el Homo Videns, opina respecto a lo negativo de la TV por considerarla como un opio moderno que atenta contra la cultura y su desarrollo, cosa en la que no estoy de acuerdo; tampoco hoy podemos decir como bien afirma el articulista, que los blogs se han convertido en una nueva manera de comunicarnos y de hacer la cultura más fluida y pública, dándonos la oportunidad a muchos de nosotros de tener nuestros 5 minutos de fama mundial gracias a la magia del internet, aunque ¿cuál es el precio que podríamos pagar por ella, sin nosotros tener la mas mínima idea de las consecuencias?, eso lo contestará cada quien a la luz de: “Cada quien habla según cómo le va en la feria”.



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